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jueves, 16 de octubre de 2014

No estarás sola

Una amiga. Una conocida. Una hermana. Una madre. Una novia. Desgraciadamente, el cáncer de mama ya es un viejo conocido en muchos hogares españoles. Cada año 22.000 mujeres en nuestro país reciben este mazazo en forma de diagnóstico. Y es que un día de repente todo cambia y tu vida se pone patas arriba. Ya de por sí la palabra cáncer impone miedo y respeto, pero cuando te toca vivirlo de cerca, es otro cantar. Porque piensas en que te cambiarías por ese ser querido con los ojos cerrados sin dudarlo, pero entonces te das cuenta de hay cosas que escapan a tu control. También aprendes a relativizar rápidamente tus preocupaciones diarias y la prioridad máxima pasa a ser la salud de tu ser querido.
Gracias a Dios, el de mama es uno de los cánceres menos agresivos y mortales que existen. Si se pilla a tiempo, la curación es aproximadamente de un 97% de los casos. Por eso es tan importante dar el coñazo constantemente (el día mundial contra el cáncer de mama, el 19 de octubre, pero también los otros 364 días del año), con que cada mujer adulta tiene que someterse a revisiones periódicas anuales. Porque en esta enfermedad, como en muchas, el tiempo es oro y la precocidad en el diagnóstico es empezar el partido con un gol de ventaja. Y de verdad hay que concienciarse de que es algo que le puede pasar a cualquiera.
Hoy en día, todos tenemos un caso de cáncer de mama que nos atañe en mayor o menor medida. A partir del terrible diagnóstico que te deja completamente helado, has de mostrar una madurez que no se enseña en ningún lado. La palabra cáncer da pavor, pero la fe, la unión y la fuerza de los tuyos a partir de ese momento es capaz de mover montañas.
Sin duda, la mejor terapia y receta contra cualquier enfermedad (además de escribir), es doble: en primer lugar, rodearte de los mejores profesionales, que pongan todo su empeño y esfuerzo en curar al paciente física (y psicológicamente). En segundo, la unión familiar y del resto de los tuyos. Porque cuando vives una enfermedad de un ser querido y notas el apoyo y aliento constante de los que te rodean, la sensación de agradecimiento y gratificación no se paga con nada. A veces, no necesitas unas palabras de apoyo o ánimo, sino simplemente una mirada de complicidad o un abrazo sincero. Para que sepas que están ahí.
Es realmente curioso porque cuando vives un cáncer de cerca, comienzas a hablar inconscientemente de la enfermedad en primera persona: “estamos enfermos de cáncer”, “tenemos una resonancia mañana”, “no nos toca revisión rutinaria hasta dentro de seis meses”, amén de aprender una serie de jergas y pruebas médicas que no habías oído antes en tu vida: gammagrafías óseas, estadios del cáncer…
A pesar de que la sensación de miedo en forma de nudo en el estómago y escarcha en el pelo vive contigo latente hasta nueva orden, igual que todo cambia para mal, también todo puede cambiar para bien. Y al final del túnel puedes acabar viendo la luz en forma de curación y tranquilidad. Es “La vuelta a la tortilla”, como bien expresó Paco León en su brillante corto, como homenaje a estas valientes guerreras. El optimismo en estos casos es vital. Al igual que la fuerza, pero de eso las mujeres (especialmente las madres), van sobradas. Porque si nos sentimos derrotados, ellas nos hacen más fuertes.
En definitiva, una de las muchas valiosas lecciones que aprendes cuando te toca vivir el cáncer de cerca, es que cuando vienen mal dadas, debes dar la talla y decir que todo va a salir bien, aunque no estés seguro de ello. Debes saber estar y abortar cualquier indicio de lágrima en presencia de los tuyos. Debes procurar que el pánico no se apodere de ti en los momentos más duros, que los hay. Pero sobre todo, debes estar siempre ahí para demostrar todo el amor que sientes por tu ser querido. 
Y es que en el día Mundial contra el Cáncer de Mama (19 de octubre), nada mejor que encontrar palabras de aliento, de ilusión y, sobre todo, de esperanza, para las millones de valientes que día a día nos demuestran su fuerza y coraje contra esta enfermedad. Lo más importante es que sepáis que no estáis solas. Si es necesario, en primera fila de combate, haremos trincheras para protegeros. Todos juntos sacaremos fuerzas de donde sea. Y mi más sentido abrazo y ánimo para aquellas familias y mujeres a los que esta enfermedad (al igual que muchas otras) vence tras una dura porfía. Porque no todos podemos celebrar con lágrimas de alegría unos marcadores negativos o una revisión sin complicaciones. Repito, no estáis solas, nunca lo habéis estado y nunca lo estaréis. Faltaría más. Os lo merecéis todo, guerreras. El día menos pensado todas exclamaréis alto y claro una proclama shakesperiana que relatará vuestra completa curación: “De nuevo en la brecha, amigos míos”.

HAAF
*Para la mejor Madre del mundo

jueves, 9 de enero de 2014

Más de cien motivos por los que luchar en 2014

- Porque los míos gocen de buena salud.
- Por vivir cada día como si fuera el último.
- Por la familia.
- Por los amigos.
- Por no perder la ilusión de encontrar el trabajo de tus sueños.
- Por no perder la ilusión de encontrar un trabajo digno.
- Por tratar de ser el mejor sin pisar ninguna cabeza.

- Porque las barbas nunca dejen de estar de moda.
- Porque los bigotes dejen de estar de moda.
- Por las cervezas que arreglan el mundo.
- Por las cervezas en compañía que arreglan un mal día.
- Por las cervezas heladas en una terraza.
- Por las cerves tontas que no acaban en un barco rumbo a Nueva Escocia de milagro.
- Por las cerves tontas en general.
- Por un Gin Tonic celebrando el fin del Ocaso.
- Porque el cebollismo gane la batalla al taladrismo.
- Por no hacer ESA llamada de móvil en ningún caso.
- Porque recibir una llamada pueda cambiarte la vida (para bien).
- Por despertarme sin mirar el reloj.
- Por escuchar desde la cama el goteo de una mañana lluviosa.
- Por dormir ocho horas seguidas.
- Por las siestas eternas con pijama y persiana hasta arriba.
- Por probar de una maldita vez las famosas croquetas de Esperanza.
- Por las timbas de póker clandestinas entre amigos.
- Por volver al espíritu de la Transición española.
- Por visitar el museo de Adolfo Suárez en Cebreros.
- Porque las portadas de los periódicos traigan buenas nuevas.
- Por las sobredosis de café.
- Por el mileurismo.
- Porque los jóvenes nos comamos el mundo y demostremos no ser una generación perdida.
- Porque el trabajo duro obtenga sus frutos.
- Por acabar con la impunidad de los empresarios sin escrúpulos
- Por fomentar las visitas gastronómicas los fines de semana.
- Por el Retiro en primavera.
- Por los primeros besos con la mirada.
- Por las palabras con la mirada.
- Por más besos y abrazos y menos insultos o enfados.
- Porque ser valiente no vuelva a salir tan caro.
- Porque los vuelcos al corazón sean de alegría.
- Por la envidia sana.
- Por los celos sanos.
- Por no volver a ver llorar a un gran amig@ por amor (ni por nada).
- Por viajar a Chicago.
- Por viajar a Granada.
- Por escuchar en bucle a tus grupos de música favoritos.
- Porque la promesa de aprender a tocar un instrumento musical no quede en balde.
- Por leer.
- Por las madrugadas de Friends.
- Por bailar sin pudor ni vergüenza hasta el alba.
- Por continuar disfrutando de la música en directo.
- Porque los que tienen que estar ahí sigan estando ahí (y no sepas cómo darles las gracias).
- Por trabajar duro para conseguir éxitos deportivos.
- Por celebrar la canasta anotadora a finales de abril.
- Por el Mundial de baloncesto en España.
- Por volver a correr la San Silvestre.
- Por la Décima.
- Por la Novena.
- Por los jueves familiares de 'Cuéntame'.
- Por croquetear en la cama cinco minutos más los sábados por la mañana.
- Por las pelis con manta y sofá que saben a gloria.
- Por el aperitivo de los domingos.
- Por seguir disfrutando del arte de comer.
- Por seguir disfrutando del arte de ir al cine in situ.
- Por el olor a palomitas recién hechas.
- Por volver al teatro.
- Por dominguear en La Latina con el buen tiempo.
- Por llorar de felicidad.
- Por no llorar de tristeza.
- Por derramar lágrimas de esperanza.
- Por dejar el nihilismo a un lado.
- Porque la misoginia sólo sea una palabra, no un pensamiento.
- Por encontrar la vacuna contra el mal de amores.
- Por volver a regalar flores con el corazón.
- Porque amar siga siendo combatir.
- Porque el tiempo ponga a cada uno en su sitio.
- Por volver a compartir años después un Ciocolattisimo con una chica que haya conquistado tu corazón.
- Por las noches esporádicas de hotel.
- Por las bellas panorámicas que deja tu rostro al alba.
- Por los regalos inesperados en los momentos inesperados.
- Por gritar ¡Gerónimo! en lo alto de una colina radiante y sediento de proclamar tu nuevo amor.
- Por los sábados espinariegos de paella.
- Por los sábados espinariegos tomando La Luna juntos.
- Por dar interminables paseos sobre la orilla del mar.
- Por muchos baños veraniegos de resaca.
- Por muchos baños veraniegos de borrachera.
- Por noches de agosto de pescaíto, vino y rosas.
- Por rescatar viejos escritos propios del baúl del olvido.
- Por esos momentos que sólo tú y yo sabremos.
- Por no dejar nunca de escribir reajustando cuentas.
- Porque los míos gocen de buena salud.

Cumplamos nuestros sueños y deseos en este 2014. En nuestra mano está conseguir cambiar nuestra estrella. Fragüemos un destino. El que sea. Pero propio.

HAAF